Planes para el 2011:

Con el Al Kevir planeamos participar en los eventos locales y regionales más significativos: Campeonatos de invierno (locales): Club Náutico Puerto (Mazagón) y el del Real Club Marítimo y Tenis de Punta Umbría. Regatas regionales: Lagos-Palos (Clube Naval de Lagos y Club N. Puerto Mazagón), Colombina (RCMTPU) y La Farola (C N Río Piedras). Regata Oceánica: Huelva-La Gomera (RCMTPU). Regatas de alto nivel de Canarias (Tenerife, Lanzarote, Fuerteventura)...

Con el Sabara-UHU: todavía no tenemos definido el calendario, pero intentaré participar al menos en el Sherry 40ª Semana Náutica del Puerto de Santa María (puntuable para el campeonato nacional y andaluz), a ver si somos capaces de traernos un catavino de oro...

Con el Lince 5.5: Dependiendo de cuestiones de patrocinio y bastante ajustados de tiempo, tengo la ilusión de reiniciar las competencias con nuestro Lince en la MICROCLASS. La idea es participar del campeonato europeo de la clase, en las regatas de Francia y Alemania (Mayo 2011), y luego de la de Bélgica (Octubre 2011). Hemos alcanzado dos veces el 4º puesto a nivel europeo en la división regata, queremos subirnos al podio!!!. Además, y según la marcha del calendario, podríamos participar en regatas locales y regionales (es muy atractivo el calendario del CNRP para estos barcos), y eventualmente también en alguna regata regional de las lindas (como máximo el Sherry). Todo se andará...

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El Lince 5.5 en el mundial micro '06 (Meze- Francia)


Fin de temporada de regatas 2010

Resumen de prensa (para Argentina) fin de temporada


Desde hace muchos años, y cada una en su tipo, las regatas más emblemáticas del SW de la península ibérica, de la España Atlántica andaluza, son la “Semana Náutica del Puerto de Santa María” (el conocido y tradicional “Sherry”, que va por su 39ª edición), y la regata oceánica “Huelva – La Gomera” (26ª edición).

La primera, una “semana” náutica consistente en un par de regatas costeras, una de ellas más larga, y unos recorridos barlovento sotavento -o equivalentes-. En ella suelen darse cita algunos de los barcos punteros de la flota española, tripulados por profesionales, que bajan hasta la Bahía de Cádiz para sumar puntos en el campeonato de España de cruceros. A ellos se suma la flota andaluza, que cuenta esta regata como la más importante del circuito regional, casi definitoria de su campeonato anual.

La regata Huelva-La Gomera es una “galopada”, bajando por los alisios hasta las islas afortunadas. Desde el '92 para aquí, ha sido testigo de historias de todo tipo, con una consistente flota de barcos oceánicos que se aventuran más allá de las típicas regatas costeras.

A finales de agosto es el Sherry. A principios de setiembre La Gomera. Los barcos que compiten por la zona suelen elegir una u otra -es un poco riesgoso presentarte con el barco en Cádiz si luego pretendes correr a La Gomera, pues cualquier rotura podría dejarte fuera-.

A La Gomera fui varias veces. En el 2008 hicimos un segundo puesto en nuestra clase (cuartos en la general) con el Sabara-Universidad de Huelva (UHU), un Sun Fast 36 de mi buen amigo Ignacio Cañizares, en cuyo barco tengo “plaza” de skipper -o lo que sea- cuando puedo subirme (con Ignacio compartimos unas cuantas experiencias abordo, desde las épocas en las que él estaba iniciándose, incluyendo la edición comentada, en la que una trasluchada involuntaria le barrió cinco dientes... y tiró para adelante como si nada!!!!, un fenómeno!). En el 2009 fuimos -también como UHU-, pero con el Al Kevir, un First 40 nuevo, de mis amigos Ramón Rodríguez y Angel Rodríguez Román, barco en el que también me desempeño como skipper, además de entrenar a la tripulación como profesor de vela. La primer noche rompimos tangón y nos quedamos “vendidos”, y con las ganas de poder dar guerra (acabamos terceros o cuartos en la clase y algo así como 12º en la general... ufff, realmente esperábamos la revancha). De esta regata suelo “subir” varios barcos para traerlos de vuelta (estos traslados se pagan bastante bien, y es una gozada poder hacer varios cada año, una oportunidad inigualable de mirar a la cara al viento y al mar y navegar libre).

El Sherry

Aunque se nota la crisis, hay que reconocer que la regata tiene su prestigio, y los andaluces se empeñan en mantener esa “solera”, cierto aire de categoría que no alcanza uno a discernir de dónde viene, entre evidencias de equipos de dinero, otros con unos cuantos “nuevos pobres” (¡que gente tan simpática!), algunos humildes, y, por sobre todo, una mayoría de gente a la que le gusta mucho navegar. Y todo entremezclado con la famosa gracia de los gaditanos, de lo más entretenidos.

La Bahía de Cádiz es un hermoso campo de regatas, y está rodeada por un entorno donde la bella naturaleza ha sido modificada a lo largo de la historia. Cuenta en su haber con su rica tradición marinera, forjada durante siglos de épicas batallas, legendarias andanzas de marinos sin par, y una cultura de la mar y de los barcos como hay en pocos sitios.

La flota (RI) se dividió en dos clasificaciones generales, clases 1 y 2 por un lado, y clases 3 y 4 por el otro. El TP 52 CAM era el scratch... una auténtica nave, rapidísimo. Venian también varios barcos que acababan de participar en la Copa del Rey, como el Tanit Medilevel (que venía de ganarla en su clase). Entre los más pequeños, algunos Platú (beneteau 25'), algún Brenta 24, Melges 24, J 80, y un proto 25' diseño del prestigioso ingeniero naval español Manuel Ruiz de Elvira. Me dieron ganas de presentarme el próximo año con mi pequeño Lince 5.5 (microclass), veremos.

Anteriormente, había declinado de participar en barcos amigos, hasta ahora. Es una época en la que suelo tener mucho trabajo (turismo activo y escuela de vela en Punta Umbría), pero ahora iba a participar el Sabara-UHU, y no pude -ni quise- negarme. Llegué al Puerto de Santa María sobre la hora, el barco ya estaba ahí. Después de casi un año de no montarme en él, y sin haberles dado garantías de asistir, quedé con Ignacio en que no desarmara los puestos, que me sumaría en táctica y estrategia, además de llevar la voz en las maniobras solo si resultara necesario (estando abordo, sería la primera vez que yo no estaría a la caña, puesto que cubre con competencia desde hace un tiempo Nachi).

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El Sabara y su tripulación en el Sherry 2010: Nachi ,Ignacio, J. Luis, Gustavo, Chema y Leo

Nos divertimos bastante. El primer día corrimos una regata costera con muchas viradas y cambios de rumbo, y un viento que roló casi 180º y terminó de complicar una cancha de por sí difícil. Los más de cuarenta barcos llenaron de color y de acción la bahía, en una primera manga que duró casi cuatro horas, con una heterogénea flota que compartía casi todo el circuito. Por nuestra parte... más o menos. Un par de Dufour 34 anduvieron fuertísimo, y no nos dieron opciones. Acabamos cuartos en la clase, y 6º en la general. El Klados y el Brujas estuvieron intratables, pero también se nos adelantaron, en compensado, un par de la clase menor, barcos muy competitivos, el Melkart (Proto 25) y el Cambria – un antiguo First 32 S5 muy rápido, de nuestro buen amigo Antonio Alvarez, que el año pasado había ganado su clase tras vencer en todas las mangas- y luego, el Camagüey, un gemelo del nuestro, que nos había enseñado la popa casi todo el tiempo... atrás quedaban unos cuantos... pero a nosotros nos interesaba más lo que pasaba adelante.

Empecé a sonreir cuando el pronóstico anticipó vientos duros para el día siguiente, en el que estaban previstas dos mangas. A mi juego me llamaron... jejeje... vientitos “patagónicos”. Ya me sentía como en casa. Efectivamente, el sábado hubo vientos de 25 nudos y más, con rachas que llegaron a 35... Pero esta gente navega así también... hummmm. No obstante, hubo unos cuantos abandonos por diversas roturas, y varias guiñadas, todo el show típico en estos casos. Una gozada verlo arrancar a más de 15 (¿20?) nudos al CAM. A la salida del barlovento montaban spi en segundos, y salían patinando que era una gloria, en cuanto apoyaban la popa planeadora -con toda la tripulación detrás del caña-. Lo nuestro era mucho más sacrificado, más normalito. No ganamos -¡ni así!-, pero nos prendimos un poco más en la clase y en la general (sin brillar, acabamos el día segundos y terceros respectivamente en ambas clasificaciones).

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Una buena ceñida con viento duro... al fin adelantábamos a algunos rivales directos

Solo quedaba la última manga. Tras una postergación de dos horas por falta de viento, el eficiente comité de regatas de la Federación Andaluza de Vela montó un barlovento-sotavento que recorrimos con unos 8 a 9 nudos de viento real, en poco menos de dos horas. Fue una regata preciosa, con los barcos todo el tiempo juntos (menos el CAM, que acabó solo cortado adelante), en la que en la última popa pudimos disfrutar del espectáculo de casi cuarenta spinnackers por detrás... aunque adelante se mantuvieron dos Dufour 34 (primero el Brujas, ganador absoluto, y a continuación el Klados, del amigo Eduardo Molina, que volvió a vencernos, recuperado de la rotura del tintero en la tercera manga, y tampoco le pudimos descontar la ventaja al Melkart de la clase 4). Al final, nos trajimos un catavino de plata, el clásico trofeo que se entrega en el Sherry (el catavino de oro es para el ganador de la general), resultando los mejor clasificados de Huelva, superados por barcos del RCN de Madrid (Brujas) en nuestra clase, y también el del RCN Mediterráneo (Melkart) en la general compartida. Entre los grandes, el CAM (un BC 52 del RCR Alicante) se impuso en la clase I, y el Tanit Medilevel (Grand Soleil 37, del RCR Alicante) en la Clase II. En la general de las clases grandes quedarían primero el Tanit Medilevel, segundo el CAM, y tercero el Viking-UCA (un X 442 muy competitivo, del RCN Sancti Petri).


Huelva-La Gomera 2010

Como cierre de la temporada, a pesar de la mentada crisis -¿porqué no se hablará de otra cosa?-, y después de la especial XXV edición del año anterior, la prueba de este año mantendría una participación más acotada aunque de lo más digna, en torno a los 20/25 barcos.

Estábamos anotados con el Al Kevir, pero no terminábamos de confirmar nuestra participación por la falta de algún patrocinio adecuado, cuando me enteré que Eloy pensaba participar y estaba buscando barco. Eloy Martín es toda una institución de la regata. Comodoro desde hace décadas del RCMTPU (Real Club Marítimo y Tenis de Punta Umbría, del que acaba de ser elegido presidente), el club organizador de la prueba, es el único que lleva participando ininterrumpidamente desde la primera edición. Con casi setenta años -bien llevados-, atraviesa un momento difícil de salud, de esos que suelen ir solamente a peor, y todos creíamos que esta vez no correría. Pero un amigo en común me comentó que estaba buscando barco, así que -tras comentarle a los armadores mi intención- me puse en contacto con Félix Sanz (otro muy buen navegante, muy amigo de Eloy, que siempre lo acompaña), y le propuse que corrieran con el “Al Kevir”. La cosa cuajó, y en seguida quedó conformado el equipo: Eloy, Félix y Eloy -Parrales- (otro incondicional del equipo “oficial”, “Pasión por Punta Umbría”) se subirían junto con los armadores (Angel y Ramón), y conmigo, capitán habitual del barco. Iríamos como “Pasión por Punta Umbría”, además de sumar algunos otros apoyos por ambos lados. Eloy iría como Patrón (era lo menos que correspondía, en reconocimiento a su trayectoria, por él, por su edad, y por la tradición de la regata, y porque es un fenómeno de persona!). En la práctica era como si Eloy fuese una especie de Comodoro o Almirante a bordo, no me sentí raro por no figurar como capitán, porque con Félix nos complementamos bien y contábamos con el total respaldo del propio Eloy y de todos abordo. En solo dos semanas estábamos listos para partir.

Barcos y tripulaciones

Entre tanto la marina se fue poblando de barcos y tripulaciones. Algunos ilustres. Sergio Llorca con su Dufour 40 (Sergio ha ganado varias veces la copa del rey, y ha sido campeón del mundo en IMS un par de veces). Esta vez iría como Toyota-Niponuba con un grupo de navegantes de Huelva, capitaneado por Juan Buitrago. A pocos pasos estaba el Victoria, un Archambault 30 estupendo, capitaneado por Jesús Pintos, reciente campeón mundial en IMS y subcampeón del mundo en Platú 25... y con una punta de títulos, que correría la regata con tripulación reducida, en la categoría “a dos”, pues quiere comenzar a participar en regatas oceánicas en solitario o a dos. Llegó también otro clásico, Lucio Pérez Aranaz “Yuyo”, que con su X-37 (Construcciones Marichal, Isla de la Gomera) es un permanente aspirante al título (ha ganado esta regata más veces que nadie, y llegaban -como siempre- en perfectas condiciones y muy bien preparados, después de correr por toda España, y ganar la última edición de la ruta de la sal). Lucio ha sido campeón mundial en clase Vaurien, corre casi todo el calendario español de cruceros de alto nivel, y en estas regatas es un rival aguerrido y tenaz, un hueso duro de roer. Y seguían llegando barcos y nombres. El Adrian Hoteles, un X 442 muy bueno, que ya había participado anteriormente. El Claudia un Dufour 44 acrucerado, con el experimentado Robert abordo, el Sukita, un 31' nuevito, con muy buena pinta..., Agustín con el Chezzy, el barco que participa por mi club, el CDNPU (un Sun Fast 40 que suele dar guerra, y que ya sabe lo que es ganar esta regata), entre otros.

La estrategia

Se trata de una regata cuyo routing puede ser decisivo especialmente el primer día, en que hay que sortear los vientos suaves y contrarios y alcanzar los alisios, y a la llegada, en especial si se da una llegada con vientos suaves, que te pueden dejar hasta un día flotando. Al inicio, en ocasiones, algún levante en el estrecho justifica buscarlo más al sur, y en otras la estrategia puede pasar por orzar a saco más hacia el oeste, para llegar antes a los vientos portantes... entre medio, el rumbo directo puede ser una opción válida... Una vez en la “avenida”... ¡a correr!, cada cual a navegar lo más rápido posible, un ojo en el rumbo y otro en la polar del barco.

En regata

Eloy venía de su primera sesión de quimio, así que no estaba muy puesto al inicio, pero supo sobreponerse y aportar en todo momento su experiencia y conocimiento, sus ganas de navegar y su gusto por estar abordo. A la hora de hacer la salida me pasó la rueda, que en adelante compartiríamos con Félix y Eloy Parrales, que la llevan muy bien. Eloy, Ramón y Angel rotaban intermediando entre nuestras guardias, así nadie quedaba sobrecargado y había recambio fresco para que mantuviésemos la concentración en todo momento.

A la salida, frente a Punta Umbría, hay que ir hasta la boya de Recalada del Rompido y vuelta (de este modo los participantes, y la centena de barcos de espectadores llenan de color la costa onubense durante un par de horas). Arrancamos delante, pero al rato ya nos habían pasado varios, nuestras velas de crucero y el enrollador nos condicionaban para ceñir con poco viento al lado de barcos como el Didgeridoo (un Sidney 46' australiano llegado de Valencia que andaba de miedo), el Adrián Hoteles (tripulado por un simpático grupo de jóvenes y entusiastas navegantes canarios), y el Toyota... incluso nos adelantó el Construcciones Marichal.

inicio

Tras conversarlo con Eloy Parrales -que como recién pudo llegar a Huelva la noche antes de la salida, se había ocupado de preparar a conciencia el routing- elegimos un rumbo algo más al sur que el grueso de la flota -solo siguió más para el Sur Jesús Pintos, pero que estaba fuera de la clasificación general- al que decidimos no cubrir. No nos fue mal, la decisión probó ser la adecuada, sorteamos nuestra parte más crítica (ceñida y poco viento) manteniéndonos arriba. Al segundo día sólo éramos superados por el '46, que iba como una moto a todo gas, rumbo a Canarias, y por el Adrian Hoteles, el X 442, que venía pegadito a nosotros, ligeramente por delante. Por el Sur el Victoria lo había hecho fenomenal, pero, aunque valorábamos lo de esa tripulación, no nos preocupaba porque no eran rivales directos nuestros, así que nuestra tarea era mantener por popa al Construcciones Marichal y al Toyota... y alcanzar de una vez al Adrian..., que andaba de lo más firme.

Durante dos o tres días solo nos preocupamos por el andar del barco. A rumbo directo -o casi-, las guardias se sucedían con buen rollo y camaradería, divertidos. Alguna barrenada, alguna orzada y poca cosa más. Unos días preciosos, de mar azul y buen viento, aves y peces voladores por aquí y por allá, un canto a la navegación. El spi empujando de miedo, y el barco siempre intentando superar su polar... Pero el X 442 -que prácticamente tenía nuestro mismo rating, solo nos daba unos minutos a la llegada- seguía pegadito delante... los demás, solo una referencia cuando teníamos la posición a la vista (la regata tenía un seguimiento continuo por internet, pero nosotros lo recibíamos solo una o dos veces al día por el teléfono satelital). El '46 cortado delante, el X 37 y el Dufour 40 algo detrás... había que echar números para saber quién iba ganando... todos los de este grupo estábamos muy cerca en compensado.

Trimar, establecer un nuevo rumbo -en arreglo a la polar- y trabajarlo consistentemente -como todo el tiempo, pero quizás con mayor ilusión-, significó que una tarde prácticamente alcanzamos al Adrian... para encontrarnos a la noche con que estaba otra vez en el mismo lugar... no había caso... los días se sucedían en un Match Race difícil de quebrar. Finalmente, a la cuarta noche conseguimos superarlos, en un momento de recalmón en el que nos pegamos primero a su popa, y, después de establecer nuestra estrategia en voz muy baja, en silencio orzamos a saco, y los dejamos a sotavento en unos minutos... ¡Qué gozada! ¡cómo lo disfrutamos con Eloy... como dos chicos!. Después de eso, mantuvimos la marcha durante toda la noche, y al amanecer veíamos su vela claramente por detrás, sin despegarse tampoco.

El último día el alisio seguía firme, el '46 ya estaba en puerto -1º en tiempo real-, pero, de no mediar un calmón exagerado (que no son nada raros a la llegada, pero que esta vez no estaba previsto) sabíamos que le adelantaríamos. Nuestro rival por la clase era sin dudas el Adrian, que no se nos despegaba, y por la general, además de ellos, el Toyota y el Construcciones Marichal que venían una 25 millas por detrás, más atrás, la flota seguía acercándose al objetivo a muy buena marcha.

Después de Punta Teno (el extremo oeste de Tenerife), cuando se entra en el canal entre Tenerife y La Gomera, los días de viento te encuentras verdaderos “sifonasos” localizados... Pero uno no quiere perder camino, ni perder la regata por algunos minutos por pecar de conservador... así, más de uno vió partirse tangones y spinnackers y meter el palo en el agua, al tiempo que se dejaba la regata en la maniobra... Nosotros aguantamos el spi hasta que la botavara se fue dos veces al agua, y, aunque Felix (que acababa de relevarme a la rueda) no tenía ninguna gana de achicar trapo, finalmente arriamos spi y recuperamos la estabilidad. De inmediato izamos el spi de viento (estaban entrando ráfagas de algo más de 30 nudos), con el que pudimos mantener la marcha y no permitimos que el Adrian nos alcanzara en los últimos metros. Cuando cruzas la meta los canarios te reciben como si acabaras de ganar la vuelta al mundo, lanzan bengalas, saltan abordo a desprecintar el motor, y te obsequian un par de botellas de cava...

Hasta ahí estábamos ganando la prueba... Llegamos bien, los segundos en real. Tras atracar, en seguida llegaron los muchachos del Adrian a los que recibimos de pie en cubierta con calurosos aplausos por la “guerra” que nos habían dado en nuestro mano a mano durante cuatro días... Ellos también estaban contentísimos.

la tripulación

La tripulación a la llegada: Gustavo, Félix, Eloy Martin, Ramón, Eloy Parrales y Angel

Acabamos primeros en la clasificación de nuestra clase (I), y segundos en la clasificación general (“Yuyo” se nos adelantó y se llevó otra vez la general de la prueba con su X 37). Conformes.

Con ganas de volver el próximo año... aunque habrá que ver. Una vez acabe el master de diseño y tecnología de yates que estoy terminando con la Universidad Politécnica de Catluña, espero retomar las actividades en la clase micro con el Lince 5.5, y pretendemos navegar buena parte del Mediterráneo con el Gandul, entre otros proyectos... ya se verá..

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