No somos una agencia de charter gringa... no nos sacamos fotos impecables todo sonrisas, en un barco que se ve mejor que recién salido del astillero... no estamos para satisfacer sus mínimos caprichos... -y quedarnos con el grueso de su billetera...- Sin embargo, estamos acostumbrados a recibir amigos y familiares durante nuestro viaje, contamos para ello con un barco con mucho espacio, con un camarote doble –y a popa- para los huéspedes, con su propio ropero, sala, amplia cubierta con vista al ancho mar, a lugares de ensueño, viviendo una experiencia para recordar por mucho tiempo... porque hemos aprendido –tras varios años de llevar turistas, escuelas, y grupos especiales, en Patagonia- cómo hacer que la cosa fluya, que la gente se adapte, que se sienta cómoda, que disfrute lo mejor que vivimos...
Nuestros programas de vida a bordo están pensados para aquellos que gustarían de navegar, de sentir el aliento de alta mar, la comunión con la naturaleza. Simplemente, con buena onda, con amistad, con mucho mar y sol.
Usted también puede sentir el soplo pleno de libertad que llena las velas, y navegar el Gandul en lugares escogidos del mundo, disfrutar, admirar, aprender...