Gustavo y Ofelia

Mar del Plata (90)   

Sevilla (92)

 

 Gustavo: Un pasado... ¡ por agua !

El capitán del velero es un auténtico "pasado por agua". Su pasión por la navegación le hizo vivir momentos mágicos y de los otros. Sus ganas de navegar siempre pudieron más que estos últimos.

Los relatos de sus diversas aventuras ocuparon las páginas de las revistas náuticas argentinas, y los resumió en dos libros: Entre el Cielo y el Mar (’87) y Gandul, a fuerza de sueños (’98).

Nacido en Buenos Aires a mediados del '59, se inicia en la navegación a vela poco antes de terminar el secundario. A los 17 años se radica en la ciudad de Comodoro Rivadavia junto a su familia. Estos dos hechos modificarían completamente su existencia.

En la ruda Patagonia se "hace" navegante. A principios de los '80 participa activamente de los circuitos de la Federación Patagónica de Vela, y corre periódicamente en la I.O.R. de Buenos Aires. Cursa ingeniería con la intención de graduarse como ingeniero naval; pero la sed de horizontes y el llamado del mar lo movieron más que un camino previsible.

Vela ligera (82)

Canal de Beagle (85)

Profundizando su relación con Ofelia se casan en el '82, dejando atrás los estudios y las "seguridades". El Gandul II, de 8,7 m. de eslora nace para darles alas. Pero la realidad limita sus posibilidades, y ponerlo a "son de mar" exige un arduo trabajo y un esfuerzo de la imaginación. Finalmente navegan con él la Patagonia, con un mástil hecho con caños petroleros, velas de lona de camión, e ínfimo equipamiento.

En el '84 recorre las costas chubutenses, y en el '85 cruza el mítico Cabo de Hornos, acumulando una fuerte experiencia en situaciones críticas. Esta navegación la relata el autor en su primer libro "Entre el cielo y el mar", cuya primera tirada se encuentra agotada.

Zarpada para Brasil (90)

Su pasión por el mar se torna evidente; una sucesión de travesías lo atestiguan. En el '88 viaja "De nuevo al Sur", volviendo a contornear la Tierra del Fuego a vela. Al año siguiente, junto a su amigo francés Hughes Delignieres, alcanza los 65° Sur en la Antártida, a bordo del pequeño Oviri. En el '90 navega junto a su esposa e hijos (Ignacio y Facundo, que por entonces tienen 4 y 2 años) hasta Brasil. Un viaje que les permitió -aún sin presupuesto, motor ni electrónica- reafirmar los conceptos básicos de sus existencias, y evidenciar la necesidad de un nuevo barco, tras cinco meses de vida familiar a bordo.

El retorno en solitario desde Angra dos Reis hasta Comodoro Rivadavia sirvió para bosquejar los planos del catamarán, y para madurar el proyecto que daría vida a "Gandul, a fuerza de sueños".

De vuelta en Comodoro, a fines del '90, se abocó a la tarea de diseñar su nuevo barco. Construye el catamaran "Gandul", junto a un grupo de voluntarios de 18 años de edad promedio. Lo botan en Diciembre del ’91. El grupo que lo construyó conformó la tripulación del viaje a vela desde la Patagonia hasta España y vuelta, durante el ‘92/’93, participando de la TRAVESIA 5 propuesta por la FUNDACIÓN GÉNESIS.

Zarpada de Comodoro (92)

En viaje hacia España (92)

Una multitud –nunca antes reunida en la zona- los conmovió en ocasión de la zarpada y el arribo a la ciudad de Comodoro Rivadavia. Durante el trayecto enarbolaron la bandera de la ORGANIZACION DE ESTADOS AMERICANOS, que adhirió a la iniciativa.

 

Expo Sevilla '92

entre las carabelas y

el taxi espacial 

Discovery...

En España exhibieron el barco en la Expo Sevilla ’92, junto a las réplicas de las carabelas de Colón y del taxi espacial Discovery. En el puerto de Palos dejaron un mensaje de los pueblos americanos en un mural erigido en el histórico sitio.

 

Ofelia: asumiendo su decisión

Compañera incansable, su pasión no es tanto el mar o la navegación como los viajes. No obstante ello, ha acumulado una valiosa experiencia náutica, habiendo recorrido a vela gran parte de la Patagonia, y desde ésta hasta el Caribe. Cruzó el Atlántico en dos oportunidades durante el viaje a España.

Estudiosa de los lugares y costumbres, aporta la visión "terrestre" al equipo, los sueños de conocer y comprender.

La logística general, el cálculo de los víveres, la equilibrada y sana alimentación, la organización diaria, incluida la educación de los chicos y demás temas "hogareños", entran en su órbita de acción directa.